Críticas·Crónicas·planes

Vamos al Cabaret

Entrañable y emocionante Cabaret en el Teatro Rialto.

Edu Soto y Cristina Castaño en su mejor papel.

He de decir que no soy nada fanática de los musicales. Para gustos los colores y para mí las artes por separado. No obstante, y como reza el eslogan de Cabaret en el Teatro Rialto de la Gran Vía, este es el musical de Bradway que no te puedes perder, e hice bien en hacer caso porque, pese a sus dos horas y media de duración (con descanso incluido), lo disfruté muchísimo y no se me hizo nada largo. Sigue leyendo “Vamos al Cabaret”

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Críticas·Crónicas

¿Por qué Truman vale su peso en Goya?

Monstruosos Darín y Cámara.

5 Premios Goya de 6 nominaciones para la película de Cesc Gay.

No podía hacerse esperar más. Tenía que llegar el momento de hablar de Truman en  La Estación Central, aunque sea pasada la vorágine de los Premios Goya que en su trigésima edición le han valido a la cinta de Cesc Gay 5 de las 6 candidaturas a las que postulaba. A falta de llevarse a casa el premio al mejor montaje, Truman se ha llevado el gato al agua en las categorías de Mejor Película, Mejor Director (Cesc Gay), Mejor Guion Adaptado (Cesc Gay y Tomás Aragay), Mejor Actor Protagonista (Ricardo Darín) y Mejor Actor de Reparto (Javier Cámara). ¿Dónde reside la causa de tanto éxito para un film con nombre de can? Sigue leyendo “¿Por qué Truman vale su peso en Goya?”

Críticas·Noticias·Opinión

Hagan sus apuestas

Los Goya a la vuelta de la esquina

Gala de los Oscar 28 de febrero

Pues sí amigos, si esto fuese un casino sería el momento de alzar esa mítica de “¡hagan sus apuestas!” porque los premios más importantes de nuestro Cine y los excelentísimos premios del Cine mundial nos vienen pisando los talones. Este sábado conoceremos por fin quién se alza con la victoria en casa, en una gala capitaneada por segundo año consecutivo por el tan de moda Dani Rovira, con un spot que ha empezado a parecerse al de la Lotería de Navidad, que lo has visto seguro aunque no tengas tele en casa.

El caso es que no vamos a volver a recordar la lista que ya el grueso conocemos, y que además ya avanzamos en su día en este medio, hoy vamos a profundizar en la que parece será la gran triunfadora, y ojalá que así sea. Hablamos de La novia, la película basada, que no calcada ¡ojo! con el matiz, en el clásico Bodas de Sangre de García Lorca, un tema que parece haberse puesto de moda y que está ocupando la programación destinada a charlas y a teatro.

Bien es verdad que su buen gusto para convertir los fotogramas en poesía, su estupenda fotografía, la delicia de su elenco (Inma Cuesta, Asier Etxeandia y Álex García) y una directora (Paula Ortiz) con la suerte de la que espera la Buena Nueva, parecen haber bautizado a La Novia como ‘el caballo ganador’ de los GoyaSigue leyendo “Hagan sus apuestas”

Críticas

‘Langosta’ como castigo

Langosta para destronar convencionalismos.

Absurdo sobre la necesidad de amar y ser amado.

No se trata del plato estrella de mis navidades, sino de la película que este último día del espectador he tenido el placer de poder ver. "Langosta Colin Farrell"Así, vamos con el análisis de Langosta o la que es la tercera película dirigida por Yorgos Lanthimos, con la que, tras Canino y Alps, el director griego ha vuelto a hacer alago de su perturbada imaginación. La diferencia esta vez es que la película está rodada en inglés y el reparto lo encabezan estrellas de Hollywood de la talla de Colin Farrell y Rachel Weisz.

Lanthimos nos traslada a un supuesto futuro distópico en el que los solteros no son aceptados. David (C. Farrell) es abandonado por su mujer y, como cualquier otro soltero de La Ciudad, es detenido e internado en El Hotel. Allí tendrá 45 días para encontrar a una pareja o, de lo contrario, le convertirán en un animal de su elección (la Langosta). Sin embargo, David logra escaparse cuando está a punto de cumplir el plazo y pasa a adentrarse en El Bosque, donde vivirá en compañía de Los Solitarios. Ironías de la vida que será en este último paraje, donde las relaciones amorosas no están permitidas, el lugar en el que el destino querrá que encuentre el amor.

Contado así, podríais pensar que se trata de otra pastelada más. Sin embargo, que no os engañe, esto es sólo la sinopsis y hay un abismo cómico, tenso y filosófico de por medio que te hará salir maravillado de la sala. El tema principal de Langosta es el tema universal por excelencia, el amor, aunque en el trasfondo se adivine que el miedo a la soledad es el verdadero protagonista del film.

"Langosta Película"Poner el ojo en algo tan cotidiano como puedan ser las relaciones personales, lleva al director a poner la bala sobre la presión social a la que nos exponemos diariamente o a cómo la gente juzga el fracaso de los que le rodean. Mejor dicho, el trasfondo de la película se centra en la idea de fracaso que nos impone la sociedad y en cómo (inconscientemente) asumimos esa idea como nuestra.

¿Por qué hay personas que según salen de una relación amorosa ya están necesitando meterse en otra? ¿Qué es el miedo al rechazo sino el miedo a fracasar? ¿Con qué ojos miramos a quienes permanecen solteros por mucho tiempo? O lo más importante, ¿qué es el amor y en qué se relaciona con estar solo o acompañado? He aquí el planteamiento de Langosta llevado a un extremo surrealista que produce la risa y el llanto, pero que no está nada más lejos de la realidad. No olvidemos que se trata de una película activista que reclama el derecho a la duda, el derecho a elegir y el derecho a pasarse los convencionalismos de los que somos prisioneros por donde no os quiero decir.

"The Lobster"La película te conmueve tanto como te perturba, te desestabiliza como quien no quiere la cosa y lo hace con el arma de la risa, pero también con el de la violencia y la pena. La película se mantiene sobre la base del humor del absurdo y te hace recapacitar sobre unas reglas tan estrictas como arbitrarias que constituyen lo que podríamos llamar los dogmas del amor.

¿Es que acaso existe el amor tal y como nos lo han dado a entender? ¿Por cuánto te vendes? ¿Y a tu pareja? Interesante vuelta de tuerca sobre el tema del egoísmo como pilar de nuestra supervivencia. Langosta llega al punto de ridiculizar nuestra sociedad con la intención de que así nos percatemos de lo envidiosos y crueles que llegamos a ser por nuestro propio bien o, mejor dicho, por el bien que supuestamente se nos desea.

En definitiva, una tierna, original y sorprendente historia de amor en la que, en definitiva, todos quieren lo que no tienen, y no se sabe si es mejor estar soltero o en pareja. Espero vuestras opiniones y deseo que disfrutéis de la película tanto como yo.

Sara Ibáñez
Críticas·Entrevistas·Opinión

El documental, un género menor

Carolina Astudillo Muñoz y El gran vuelo.

Maite García Ribot y Cartas a María.

A veces se me olvida que se puede ir al cine para ver algo más que un largometraje. El género documental comparte cartelera con los grandes éxitos pasando desapercibido por muchos. Sin embargo, yo llevaba tiempo con ganas de echarme a las espalda algún reportaje o documental, pero el handicap que presenta este género es su fugacidaz. El documental, por lo general, va unido a lo efímero, con lo cual aquí el refrán de “quien no corre, vuela” tiene una efectividad del 100%.

Así pues en los últimos dos meses me he quedado con la miel en los labios hasta en dos ocasiones, que se dice pronto. La primera llegaba a mi correo gracias a la agenda de Notodo, se trataba de Cartas a María, un documental que parecía hacer realidad una idea de proyecto que siempre he tenido entre ceja y ceja y que veía ahora resulto de la mano de Maite García Ribot. La segunda oportunidad se me escapaba de entre los dedos después de dos fines de semana en la Cineteca, El gran vuelo, acompañado de otro nombre de mujer, Carolina Astudillo Muñoz.

Dos proyectos que se presentaban con una temática similar, la Guerra Civil y la época de Postguerra, las persecuciones a los opositores al régimen y la vida oculta de aquellos que eran considerados como “potencialmente peligrosos”, una tema que, sin entrar a valorar entre buenos y malos, siempre ha despertado mi interés. Pensé, por tanto, que podría ser interesante ver ambos trabajos y aprovechar para “charlar” con sus mentes pensantes. Y digo “charlar” porque la distancia nos ha impedido hacerlo sin un ordenador de por medio, ¡bendita Era de la Tecnología! El caso es que, ante la imposibilidad de visionar estos documentales a estas alturas ya, me puse en contacto con Maite y Carolina para pedirles un visionado privado y hacerles algunas preguntas al respecto de este. Ellas, sin dudar ni un momento, me tendieron una mano en forma de link, lo que me hizo sentir afortunada y agradecida. ¡Así da gusto! Sigue leyendo “El documental, un género menor”

Críticas·Opinión

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Sobre la Ópera Prima de James Vanderbilt.

Una película brillante que no ha conseguido desenmarañar la madeja.

Más les hubiese valido a los periodistas del programa 60 minutes, de la CBS americana, haber echado mano de la filosofía de Aristóteles para recordar aquello de que no existe una verdad absoluta. Y es que cuando algo puede ir a peor, irremediablemente acaba cediendo.

Hoy hablamos sobre La verdad (The Truth), la nueva película de James Vanderbilt. Nos situamos en las elecciones estadounidense con la previsible toma de poder, una vez más, por George W. Bush, cuando el equipo del ya citado programa de investigación, uno de esos con verdadero rigor y vocación periodístico de los que poco se hacen porque nada interesan y mucho incordian, pretendían sacar a la luz una verdad, la verdad, mejor dicho. Se trataba de los chanchullos que la familia del todopoderoso había hecho allá por los años 60-70 para librar al pequeño George de las penurias del frente en una guerra como la de Vietnam. Una acusación muy grave por la que muchos cayeron en el camino y otros tantos no estaban dispuestos a arriesgar el cuello, ya se sabe eso de que “en boca cerrada…”. Sigue leyendo “La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”

Críticas·Opinión

Carlos del Amor, más íntimo y menos público.

El año sin verano, un título agorero con buen sabor de boca.

La vida a veces, 25 historias que ganan la batalla.

Estamos antes el responsable de Cultura de TVE más reconocible de todos los tiempos. Quizás por su peculiar voz o por su buena presencia, siempre cerca de las alfombras rojas y de las inauguraciones, aunque también presente en las despedidas como la del reciente Café Comercial. Carlos del Amor ha sabido durante todos estos años de profesión ganarse el cariño del público, y para muestra sus muchos seguidores en las Redes Sociales. Sin embargo, como diría Francisco Umbral, hoy estamos aquí para hablar de su libro, de sus dos libros para ser más exactos. Y es que, retando al tiempo, empecé los primeros coletazos de la época estival, esos en los que nunca sabes si ya ha llegado el momento de sacar los pies del tiento y apostar por las sandalias, con El año sin verano entre mis manos y me adentré en este, el verano, con La vida a veces. Sigue leyendo “Carlos del Amor, más íntimo y menos público.”