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Vamos al Cabaret

Entrañable y emocionante Cabaret en el Teatro Rialto.

Edu Soto y Cristina Castaño en su mejor papel.

He de decir que no soy nada fanática de los musicales. Para gustos los colores y para mí las artes por separado. No obstante, y como reza el eslogan de Cabaret en el Teatro Rialto de la Gran Vía, este es el musical de Bradway que no te puedes perder, e hice bien en hacer caso porque, pese a sus dos horas y media de duración (con descanso incluido), lo disfruté muchísimo y no se me hizo nada largo.

"Cabaret"Al ritmo de Willkommen comienza el espectáculo y se nos presentan a las bailarinas y cantantes del Cabaret. “Señoras y señores, bienvenidos al Cabaret”, nos comenta el magnífico maestro de ceremonias (MCee). Poco después nos iremos sumergiendo en una historia que nos trasporta al Berlín de 1931, tierra de sueños e inspiración en un principio pero que se desmorona. Los protagonistas de esta historia nos mostrarán su capacidad de sobrevivir al nazismo de Hitler que ya se hace notar, cada uno con sus virtudes, cada uno con sus pasiones, cada uno con lo que el corazón le permite en aras de ser y de elegir.

De este modo, tenemos al novelista estadounidense Cliff Bradshaw (Dani Muriel) que aterriza en el Kit Kat Club de Berlín, con el objetivo de encontrar inspiración para sus escritos, pero con una mano delante y otra detrás y poco dinero para ir tirando. El caballero se alojará en una habitación de la pensión de la señora Froülain Schneider y se enamorará locamente de Sally Bowles, señorita de compañía del Kit Kat Club, que se define como una cantante británica apasionada de su trabajo y capaz de todo por el éxito.

"Cabaret"

Al principio todo es de color de rosas, pero la historia se irá complicando hasta que los personajes tengan que verse en la tesitura de debatirse entre lo que uno mismo desea y la opinión que al resto les merece el comportamiento de cada cual. Sally se queda con el Cabaret, Scheneider se ve obligada a rechazar a su amado Herr Schultz por ser judío, y así. La vida es más complicada cuando uno se debate entre razón y corazón, pero aunque las cosas vengan mal dadas uno al final debe hacer lo que realmente le llena. Al fin y al cabo, el espectáculo siempre debe continuar.

"Cabaret"La versión original de este musical fue dirigida por Harold Prince y se estrenó en noviembre de 1966 en Broadway. Casi medio siglo después, y esta vez en Madrid, el libreto de Joe Masteroff en el que se basa la obra, así como la música de John Kander y las letras de las canciones de Fred Ebb, siguen estando vigentes. El director Jaime Azpilicueta realiza un gran trabajo y el director musical Raúl Patiño dirige con su batuta a la orquesta que nos brinda unas excelentes interpretaciones de Money money, Willkommen y Cabaret, entre otras.

Para mí, sin duda lo mejor ha sido la excelente actuación de Cristina Castaño y toda la pasión que nos trasmite su personaje en el número final del espectáculo con su precioso vestido rojo y un Edu Soto, poseedor de una carcajada que no olvidarás fácilmente. Soto, el mejor maestro de ceremonias que el Cabaret podría tener y que te hará retorcerte de risa en la butaca.

Estarán largo y tendido esperando en el 54 de la Gran Vía. Respecto a las entradas, precios y variedad de días a elegir. Ya os decía al principio que no soy gran amiga de los musicales, pero en este caso os diría que fueseis, que os va a sorprender hasta el final. La vida es un Cabaret, lo demás da igual, vamos al Cabaret.

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