Opinión

De la ficción a la realidad

Amamos a los buenos de las series.

El villano soporta un San Benito difícil de quitar.

Dicen que la realidad supera a la ficción, sin embargo yo creo que muchas veces nos llevamos la ficción a esa vida real y sino que se lo pregunten a los malos de las series de televisión o de las películas. Es gracioso cómo nos familiarizamos con esos personajes que se cuelan en nuestros hogares en cada nueva temporada y cómo les cogemos cariño o tirria en función de su personaje.

Melendi la vozVoy a poner un caso genérico y uno personal para entender de lo que hablo. El cantante Ramón, conocido por todos como Melendi, es fuertemente criticado por su conducta vandálica en el famoso hecho del avión, una conducta que no defiendo ni aplaudo a pesar de ser mi primer protagonista. El caso es que ante los ojos de todos, especialmente aquellos que ya pasaban de los 40, Melendi se convierte en lo que comúnmente conocemos como un niñato, con todas sus letras. Ahora bien, le dan una nueva oportunidad antes de echarle a los leones y le ceden el asiento de uno de los entrenadores, bueno los coaches que ahora somos muy modernos, de La Voz, programa de Telecinco que el que más y el que menos ha visto. Bueno, amor a primera vista. Las abuelas le querrían como nieto y ahora las cuarentonas firmarían por encontrarse con el mocetón asturiano en una ascensor una tarde tonta de calor. Y yo me pregunto, ¿qué ha ocurrido? Porque digo yo que sí, él ha pasado por una época de transición en su vida y ha cambiado su conducta, pero más o menos Melendi sería la misma persona antes de La Voz que después y es que ya creemos que él en su día a día es ese coach que ha enamorado a España.

Hace algunos años estuve en el rodaje de la película Rivales, de Fernando Colomo. El día que fui a acompañar al equipo de rodaje trabajaban en la escena protagonizada por Santi Millán y Kira Miró. Ella, entre el ‘¡corten!’ y el ‘¡acción!’ se paseaba por la zona sin hablar con nadie y seguida por lo que yo deduje sería su representante. En la película hacía de pijita estirada, para guinda del pastel. Durante mucho tiempo estuve con esa idea en mi cabeza y cada vez que alguien me nombraba a esta actriz o la veía en la tele yo exponía mi impresión de ella. “Coincidimos en un rodaje y es súper estirada, iba a su bola totalmente, y se comportaba como una diva”. Pobre Kira. Varios años después volvimos a coincidir, esta vez sobre las tablas del teatro de la calle Manuela Malasaña en la representación de la obra El nombre. En el pase de prensa pudimos entrevistar a sus compañeros Amparo Larrañaga, Antonio Molero y a ella y me di cuenta de lo equivocada que había estado todo ese tiempo. Es una persona súper cariñosa, risueña, amable y agradecida, ni se parecía a la pija del papel ni a la diva estirada de sus momentos de concentración durante el rodaje.

Hugo SilvaSeguimos con otro ejemplo, aunque esta vez no en primera persona. Todas amamos a Hugo Silva por su papel de Lucas en Los hombres de Paco, además de por otras razones obvias que las mujeres entenderán. Es el hombre con el que te querrías casar y tener hijos, o eso pensaba yo. Mi hermano coincidió con él en el Fisahara, el Festival Internacional de Cine del Sahara, además de con otros grandes como Macaco, Willy Toledo o Fernando Tejero y fue del único del que no vino hablando maravillas. Una imagen que me corroboraría una compañera de profesión al poco tiempo, después de haber coincidido con él en el pase de presentación de una película en la que intervenía. Bueno, coincidir por decir algo porque no se quedó en la rueda de prensa ni para saludar, a diferencia de sus compañeros que respondieron a las preguntas. Vamos un caso como el de Kira Miró solo que a la inversa.

Vemos a todos esos actores, actrices, cantantes, políticos, al menos los de ahora, esos que visten como si fuesen a por el pan, como vestimos el 70% de los de a pie, y nos creemos que es oro todo lo que reluce y nos permitimos frases como “me cae bien”, “es buena gente”, “es súper majo” o “yo no le aguanto” sólo por la imagen que de él hemos captado en la pequeña o en la gran pantalla. Pero la realidad es que no tenemos ni idea de como es esa persona cuando se quita el cartel de actor, cantante o político y se sienta en el sofá de su casa a ver la tele o va a casa de sus padres los domingos de paella.

El caso es que si yo fuese de la farándula rezaría porque me diesen un papel amable porque a los malos que Dios les pille confesado porque les van a colgar un buen San Benito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s