De paseo

Por el Cine Dore

lec-cine doreHoy recuperamos a un mítico entre los míticos. En la calle Santa Isabel, bien cerquita de su mercado, lleva en pie desde 1912. Un luchador por la causa que se ha tambaleado en más de una ocasión.

Empecemos por su nombre porque hay suposiciones para todos los gustos. Cuenta la leyenda que su denominación de origen es un homenaje al artista francés Gustave Doré. Más tarde, el escrito Sánchez Drago, explica que el título original era Cine Do-Re, posible y sencillamente, haciendo referencia a las dos primeras notas musicales.

Así lo confirman las fotografías del libro Madrid al paso 1926-1971 Fotografías del Diario Madrid. Vamos, que al parecer, romanticismo a un lado, el cine cambió ligeramente de nombre cuando, en la reconstrucción, olvidaron o decidieron no colocar el guión. ¿Y tanto para esto? os preguntaréis. Pues eso parece.

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Su historia, como edificio, nada tiene que envidiar a la de su nombre propio. Estos cines, inicialmente funcionando como Salón social y conocidos como Palacio de las Pipas, tuvieron que cerrar sus puertas en 1963. Antón Martín no atravesaba su mejor época y, aunque el Doré había combatido contra los cines nuevos, la lucha no pudo durar eternamente.

Con una estética muy cuidada y una espectacular obra en su interior, fruto de su época de auge, estuvo abandonado, como se suele decir de la mano de Dios y de la del hombre, hasta que en 1982 la Corporación Municipal adquiere este como edificio de interés arquitectónico y ambiental. A partir de este momento los cines recuperan su belleza, y con ella su actividad.

lec-dorelibreriaEn 1989 se inaugura el Dore que hoy conocemos. El Ayuntamiento compra el espacio y el Ministerio de Cultura lo cede para hacer de él la sede de la Filmoteca Española. Se conservan los elementos de su fachada primogénita y parte de su interior, aunque se construye una segunda sala y el hall queda convertido en cafetería y librería. Y cuando el sol aprieta, que en Madrid lo hace y bien, terracita para todos.

Diez años más tarde el Cine Do-Re, Dore ahora, sigue siendo eso, un cine que funciona de martes a domingo, con unas cuatro sesiones diarias, a partir de las 18:00 o de las 17:30 si, como ahora, es invierno. Películas en versión original que distan bastante de la cartelera habitual en temática y, por suerte, en precio. Dos euros para los estudiantes y 2,50 para quienes se nos ha pasado el arroz. Programaciones mensuales que puedes consultar en la web o ciclos de cine si eres de los cinéfilos de verdad.

Pero, como ahora ya sabéis, su reconstrucción adaptó el espacio a los tiempos. Por eso, si no tienes ganas de Séptimo Arte, su cafetería también está a tu disposición desde las 17:00 hasta pasada la media noche. Vamos que no hay excusas para conocer el mítico Dore.

Patricia Galán

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2 comentarios sobre “Por el Cine Dore

  1. Sólo por sentarse en su sala principal y rememorar la sensación que era antaño ir al cine merece la pena la visita, al margen de qué película vayas a ver …Muy recomendable además en verano su terraza cine en la azotea. Buen cine mientras tomas una copa en los tejados.

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