La universalidad de la cultura

LEC-HOLIHablando con un italiano he llegado a la conclusión de que hay cosas tan universales como las frases de las madres, esas que les dan en el manual el día que tú naces. Por ejemplo, “es la primera vez que me siento en todo el día”, o la mítica “como vaya yo y lo encuentre”. Pues bien, del mismo modo que esas sabias de la vida traspasan fronteras, creo que la cultura y, más que ella, sus formas de manifestarse también lo hacen.

Si partimos de esta premisa es fácil imaginar que, a miles de kilómetros de distancia, hay alguien escuchando la misma canción que yo, en el mismo instante y no sólo eso, me apuesto un brazo, el izquierdo que lo uso menos, a que sus emociones hacia ese tema no distan tanto de las mías. De una manera parecida, una exposición de arte puede tener la misma acogida en Madrid, o en Pekín. Por eso, estoy convencida de que, por mucho que en otros aspectos nos cueste abrirnos al mundo, con el tema de la cultura traspasamos fronteras, un punto más a favor de la bien querida.

Está claro que cada maestrillo tiene su librillo y que igual que la cultura puede ser de lo más plural y universal también puede ser, en algunos casos, tan propia como el cocido de Madrid, o la paella de Valencia. Por eso en países, como Reino Unido están ya aburridos de que en sus bares haya música en directo, o festivales callejeros, mientras que aquí podemos hablar de una actividad semi reciente, en el sentido de que nos ha costado animarnos a estas propuestas. Otro ejemplo significativo, sin tener que irnos tan lejos, es el que se produce en nuestra madre patria, donde las diferencias entre las regiones son significativas. No hay más que ver cómo viven en el sur la Semana Santa, o como en Cataluña celebran el Tió de Nadal, una tradición gracias a la cual los niños, y no tan niños, reciben un regalo más en Navidades.

En definitiva, tanto las particularidades, como la universalidad enriquecen a las sociedades y, ¿a quién le debemos, una vez más, este hecho? Sí señores, a la cultura. Si ya lo venimos diciendo, que hay que cuidar a este bien preciado que tanto hace por la humanidad.

La Estación Central

About these ads

3 pensamientos en “La universalidad de la cultura

  1. Pepe Añón

    Me encanta que hoy la sugerencia no sea un local o una exposición sino una invitación a reflexionar. Cierto que no somos conscientes de la importancia común y personal de la cultura; y de los problemas derivados de su ausencia: muchas veces esta ausencia es cimiento de muchas causas de marginalidad por la falta de referentes y autoestima. Me parece más importante que tener casa. También me habéis hecho reir mucho, como siempre. Me encanta esa seguridad en lo de ” me apuesto un brazo, el izquierdo que lo uso menos …” ja ja, memorable. Y cierto lo de las frases de madre; irónicamente suelo utilizar mucho la de “es la primera vez que me siento en todo el día”. Esas frases aparentemente simpáticas que suelen albergar el veneno de un chantaje o un reproche. Madres: menos mal que sólo hay una. Me encanta leeros.

    Responder
    1. lec1987 Autor de la entrada

      Comos siempre Pepe, infinitas gracias! tu frase, no menos memorable, “que suelen albergar el veneno de un chantaje o un reproche” bien podría ser parte de cualquiera de nuestras entradas. Un besito muy fuerte desde esta parte de la estación ;)

      Responder
  2. Pingback: Los 10 mejores artículos de opinión | La Estación Central

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s